miércoles, 6 de febrero de 2013

Crónicas de mi tío Rubén López Cárcamo


El terruño [Parte 1 de 3]
 

La niña y el conejo
María Franco
-Catherine, Catherine, ven hijita, ¡ya es hora de acostarse!
-Voy, abuelita.
Y la niña, lejos de irse a la cama, se acercó al abuelo y le dice:
-Abuelito, hoy quiero que me cuentes un cuento, pero que no sea de los que siempre me has contado, de los siete enanitos, de Blanca Nieves o de la Caperucita Roja, que sea otro para que se los cuente a mis amiguitas, algo así de lo que haya sucedido aquí en nuestro pueblo.
-Bueno hijita, no lo tenía pensado, pero toma una sillita y ponte cómoda, porque el cuento que deseas sí que va a ser muy largo.
-No le hace, abuelito, al fin mañana no voy a la escuela.
-Te contaré la historia de nuestro pueblo. Hoy ya es una ciudad que tiene varios siglos de vida...
-¿Qué es un siglo, abuelito?
-¡Huy! Es mucho, yo creo que tú ni habías nacido hace un siglo. Yo apenas tengo ochenta y dos años.
-¿Tantos? Ya estás viejito, abuelito.
-Sí mi hijita, por eso podré contarte muchas cosas que han sucedido aquí. Verás, este lugar era habitado por los zoques, este pueblo autóctono, y pasaban los arrieros que solían comerciar por estos rumbos con ellos. Entonces, mucha de esta gente admiró el largo valle y decidió quedarse a vivir en este lugar poblado de abundantes árboles frutales como zapotes y mangos de variada clase, chicozapotes, chincuyas[i], cupapé[ii], jocotes que se alimentaban de la tierra húmeda proveniente del Sabinal: un río caudaloso que corre a lo largo de la cañada. En sus márgenes crecían los sabinos y los amates con sus ramas vigorosas, cubiertas de hojas verdes, que albergaban a los pájaros y zopilotes para pasar la noche. A este bendito río iban las mujeres a lavar su ropa y se encontraban con decenas de conejitos saltando sobre el pasto esmeralda. Por la abundancia de conejos en este lugar los aztecas lo llamaron “Tochtlán” y los zoques “Coyatoc” que significa “muchos conejos” y esta imagen se plasmó en nuestro escudo heráldico, cuyo símbolo es un conejo sentado sobre tres dientes de maíz y nos representa como “conejos” a los tuxtlecos.
-Entonces, abuelito, ¿por haber nacido aquí, soy “conejita”?
-Sí, pues, así es, por eso nos dicen “conejos”. “Conejos” que comparten la hospitalidad, se entregan con cariño y atenciones al que llega. Somos un pueblo pacífico y alegre, que canta, llora y es muy fiestero.
-Así como soy de fiestera, ¿verdad, abuelito? ¡Cuéntame de sus fiestas!
-Las fiestas ancestrales de los zoques: los mequés, eran muy concurridos, y las vestimentas de los presentes era singular; la de las mujeres consistía en “huipil” y “enagüilla”, y se cubrían la cabeza con una mantilla blanca, mientras que, otras llevaban rebozo de color blanco, negro y gris; los hombres vestían con camisa y calzón de manta blanca y sombrero de palma. Las danzas se amenizaban al son de la música del tambor y del pito, y a veces, con guitarra y jarana. Se servían las comidas regionales como el pusaxe[iii], el sispolá[iv], y los sabrosos tamalitos de juacané[v], canané[vi], nacapitú[vii], y se refrescaban con grandes jícaras de pozol blanco y de cacao.
Zuzana Chandomí.



[i] Chincuya, f. Fruta grande, corteza de picos suaves y pequeños, color pistache claro, pulpa color naranja, semillas negras, delgadas y largas, sabor dulce.
[ii] Cupapé, 1. m. Árbol grande, frondoso, flores color naranja, fruto pequeño de cáscara delgada y amarilla, pulpa amarilla, semilla color café. El fruto se usa para hacer dulce. Sus hojas se utilizan para pulir la madera del tronco y las ramas. La madera es muy apreciada para muebles. 2. m. Dulce. En lengua zoque: Yonohó-pahac. Se cuece la fruta con azúcar y canela, y se hace una miel que baña las almendras de la semilla dura y partida del fruto.
[iii] Pusaxe o Puxaxe, m. Guisado caliente de vísceras de res con panza con una salsa de jitomate, chile, ajo y cebolla, que se espesa con masa.
[iv] Sispolá, m. Comida zoque que consiste de carne de res y puerco con una salsa espesa hecha de masa de maíz, jitomate, cebolla y ajo y unas ramitas de cilantro.
[v] Juacané o Jacuané, m. Planta pequeña y frondosa de hojas ovaladas de diversos tamaños, de color verde oliva, de tallitos tiernos y rojos. En otros lugares se le llama “hierba santa u hoja santa”. Las hojas son comestibles. Se usan para hacer tamales con guisados de carne de res, puerco, pescado o pollo. De uso medicinal, sus hojas en infusión sirven para curar almorranas.
[vi]Canané, 1. f. Voz zoque. Tortita de masa reventada y revuelta con frijol fresco. 2. m. Voz zoque. Tamal de masa con frijol horneado.
[vii] Nacapitú, m. Tortita de tamaño regular, dorada en horno, de masa de maíz con patashete (legumbre).

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