Por
César Abraham Vega Guerra.
Aries
I
Encuentran más de seis
kilómetros de tul y encaje en el lecho seco del Canal de la Compañía.
Locales • 23 Febrero 2012 -
5:03am — Adolfo Granados
Tras iniciar las primera
labores de remoción del Canal de la Compañía, la CONAGUA encuentra en el lecho
del río seis kilómetros de una extraña tela perfectamente conservada.
Ixtapaluca., México. Luego
de que por sexta vez el canal de aguas negras La Compañía, se colapsara, el
gobierno federal, a través de la CONAGUA, decidió deshabilitar este afluente;
por lo que el día de ayer se dio inicio a las primeras obras de remoción de las
paredes de contención de lo que fuera el Río de la Compañía.
En
dichos trabajos, una cuadrilla de obreros encontró entre las tierras fangosas
que correspondían al lecho del río, rastros de lo que parecía ser una tela muy
fina y en perfecto estado de conservación, al disponerse a extraerla del foso
en el que la encontraron, los trabajadores se percataron de que el trecho de
tela sólo era un segmento de un tramo mucho mayor que se encontraba enterrado a
todo lo largo del cauce del río del que tras ocho horas de labores se
extrajeron más seis mil setecientos metros de un tejido muy particular
compuesto por pedazos de tul, encaje y algunas incrustaciones de piedras de muy
raro color
Un
grupo de antropólogos coordinó la extracción de este hallazgo y aún no pueden
explicar su existencia ni mucho menos el grado de conservación que presenta el
tejido, particularmente por las condiciones del entorno donde fue hallado que,
aseguraron, son altamente propicias para la descomposición y degradación de
este tipo de materiales.
El
ingeniero Quintín Páramo, experto textil, aseguró de manera extraoficial que
por el tipo de tejido y el material de que parece estar hecha, la “prenda” debe
tener una edad superior a los doscientos años, aunque confirmó que serán los
peritajes de laboratorio los que confirmen o refuten este dato.
El
munícipe del lugar, Adalberto Salgado, aseguró que durante muchos años en las
inmediaciones existía una planta textil de gran capacidad que durante más de
medio siglo trajo empleo y progreso al pueblo de Ayotla, la cual cerró hace
algunos años por irse a la quiebra; el alcalde sostiene que la existencia de la
textilera podría explicar el origen de la tela.
II
Yo. Sola, como el borrego de
la montañas, sola como está lámpara nocturna que se me clava entre los ojos,
sola como la única estrella que brilla en el distante cielo, en el cielo
distinto al que mis ojos vieron cuando todavía de ellos rutilaba vida, como la
vida rutilante que de las estrellas salía y que atravesaban de luz a todo el
cielo.
Hoy
aprendí a decir una palabra nueva: No mames. Así me dicen a menudo en estos
lares, así me nombran por donde me abro paso, por donde mis cabellos mojados
escurren rastros de que existo, aunque ni exista.
Sí
existí, y aún existo, pero existir ya es bien distinto a lo de antes. Antes
llenaba mi boca de maíz y atole, antes corría y se me herían las plantas de los
pies descalzos, antes tuve una palabra que era mía, que me hacía ser yo cuando
se pronunciaba. Teresa: esa era mi palabra. Ixuiuhtli: me decía mamá María,
Nantli me decía Jacintito; pero Teresa era mi palabra porque sólo Jacinto la
decía muy raro; muy bonito pero raro; como si no quisiera que se escapara la s
de mi nombre, la detenía muy suavemente con la punta de su lengua, y la
acariciaba, muy suave dejándola pasar muy lento, desinflarse, impregnarse con
su saliva en un beso imperfecto: Teresssa, Teresssa me decía y yo me ponía a
hacer conejos con las nubes, silencios con el ruido, luces con las penumbras,
ternuras con mis temores, corazones con las pitahayas, y suspiros con mis
amores.
Ni
yo podía nombrarme como él lo hacía, con su voz de gachupín hermosa y franca.
Con su voz de trémolo cabrío apaciguado. Sólo él me daba un mundo para mí, con
ese nombre, y una Teresa mas mía de lo que soy brotaba de la palabra cuando
Jacinto la pronunciaba.
Ahora
soy “no mames”. Hoy aprendí que así me llaman por estos lugares grises donde
ando.
III
Video cortesía de Juan
Pedraza: