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miércoles, 27 de febrero de 2013

Tríptico en Capricornio

 
I
Lago de Capricornio
Juan José Alcalá Rodríguez
Como a un imán, sin sonido,
latente;
detenerme y no dormir,
arder entre los ojos, bajo la piel.
 
Esperar a que llueva y la voz
siga siendo la misma y
las miradas se repitan
cada cierto tiempo y cada cierto tiempo
me angustie de veras por
la imagen del espejo tan distinta,
es esta diferencia entre aquí y allá,
no mucha tal vez, no lo suficiente para bajar
los brazos, ni para echarme a dormir
y que ya nada importe; 

aquí, donde el invierno hace su estrago
y las líneas moviéndose, una tras otra,
sin sentido, lo sé,
donde me pregunto
qué de cierto hay en ti
en la voz que me calla y sacude,
en el deseo momentáneo,
de encontrarte;
qué importa el caos que allá
afuera nos espera,
hoy aquí es suficiente.
 

II
Hoy pasa y aquí,
un fantasma entre los ojos,
diminuta imagen, ya despierta,
sin lengua, sin aquellas calles
que hoy son ya memoria,
un eco donde deambulo buscando,
durmiendo, un tic tac no avanza,
voces de muy adentro me sepultan,
luces de vieja ciudad, gritos sin dueño
y los semáforos ámbar, parpados absurdos,
ventanas ciegas, yo te busco
en un tercer piso solitario, en un mirar fijo,
en un gemido que ya no es,
en un instante
que ya se borra.
 
                    III 
Caminar aquí, como un desconocido,
vuelto gato en un triste parque de domingo,
levantarte la falda, dulce, ambiciosamente,
callarme las ganas de llorar mil noches,
no, no es importante,
siempre he sido un poco estúpido
un poco más orgulloso y más
que todo, absurdamente un loco,
no interesan tanto los motivos, ya no;
la mayor razón, el sinsetido,
como ahora que he emprendido
este recorrido por galerías solitarias,
por fotografías que guardan cientos
de años,
entre edificios viejos y
olor a sándalo,
por calles estrechas
donde borrachas corren tus risas,
mismas risas,
lugar al que distante vas dormida,
y yo te alejo  y me desnudo, y apareces,
igual que siempre,
tan diferente a todo aquello
que había pensado. 

[…] 

¿qué haré de mi?
¿qué harás tu contigo si entre
ambos no alcanzamos a llorarnos juntos
toda esa soledad?
 
                                                         Caelum Baez.