El músico
Georgína Etcheverry
La luz ya no entra por mis ojos
Esta vez decidí quedarme a escribir una canción, el público a través de las redes sociales se ha vuelto algo exigente, necesitan algo de mí, en general me da la impresión que devoran cuanta información encuentran por la internet, todo es mediático. Algunos colegas basan sus estrategias de publicidad mediante la proyección de videoclips por demás portentosos, otros se dedican a abogar por las causas sociales, se toman fotos en la colecta semanal de basura de la zona en la que viven, la suben a sus perfiles, anexan un comentario, editan la imagen en photoshop por si existiese una imperfección que les delate la calvicie, las arrugas o el sobrepeso: publicaciones intranscendentes.
Me sugirieron algunos colegas que realizara un concierto masivo en el centro de la ciudad, pero la verdad es que también he venido analizando mi probable retiro, han sido muchos viajes, ya probé casi de todas las comidas posibles, qué decir de la cantidad de mujeres con las que he compartido noches y amaneceres. No creí mencionarlo algún día, pero la verdad estoy cansado, es hora de quedarme con la guitarra en un ambiente más íntimo, el resto del día me la pasaré aferrado al sonido que se produce al pulsar con los dedos las cuerdas, ocultaré la voz. Tengo mucho ruido en la cabeza, las ideas huelen a nostalgia y la luz ya no entra por mis ojos.
Esta nueva melodía pretende hablar de mi estado de ánimo resultado de las sumas de los años, estoy contento en general pero hay un dejo de tristeza a pesar de los triunfos obtenidos a lo largo del tiempo, siento como cualquier humano un hueco, en el caso mío viene del corazón, es éste el momento donde quisiera estar rodeado de una familia y, en lugar de abrazar un instrumento musical, preferiría la discusión después de la cena con una esposa y un par de hijos: me estoy haciendo viejo…
Esto es lo que soymis manos tocan el viento
a donde viaja voy.
Iré a dormir, no me gusta el resultado de la letra, evaluaré para mañana si decido sacarla a los medios o la trabajo por un rato más, aunque también me pregunto si la gente se conformaría con un producto mediocre para justificar la ausencia de los reflectores, valdrá la pena escuchar opiniones de los amigos antes de decidir o, en definitiva, la otra opción es dejar pasar más tiempo y optar por el olvido.
Frank CasPe.



